Tuesday, December 16, 2008

SAYAT NOVA

Para empezar estas comilonas navideñas, hemos empezado con una visita nada convencional, un sirio-armenio
Visitamos un Sirio en la C/ Costa Rica nº 13. Local muy bonito y bien distribuido, decorado a lo sirio sin pasarse, mola. No pude evitar chirriar al ver como colocan las copas en la mesa, pero esta es cuestión menor. Nos pusieron para picar un platito con aceitunas Gordal, uvas semipasas ,zanahoria y rabitos de alcachofa con una especie de vinagreta a base de miel, aceite y caldo de verduras; resultó ser de lo mejor del sitio y promete incorporarse a mi recetario particular. De primer plato optamos por unas cremas de la zona (hummus, babagamus, taboulé, yogur y una de granadina y pimiento choricero que perjuraban que no llevaba remolacha, aunque sigo sin creerlo. Esta última estaba simplemente espectacular y el resto estaban mu buenos, pero eran menos sorprendentes. También marchamos unas alcachofas con cebollitas echas muy lentamente que estuvieron a la altura, aunque el sabor de la alcachofa estaba un poco débil, estaban muy bien.
En los segundos platos nos vimos un poco decepcionados. Mi guiso de cordero en salsa de yogur estaba bueno, pero esta gente come el cordero un poco añejo para mi gusto. De las chuletitas de cordero no hablaban muy bien y el adobo mataba un poco el sabor.Los calabacines rellenos estaban correctos y el kebab (en pincho) si estaba como dios. Para regarlo fui el único que se tiró al vino (quien sino) y cogí una copa de blanco de la casa (Verdejo-Rueda) y un tinto (Crianza de Toledo) que acompañaron muy bien.
En postres, casi nos da un jopo (perdón por el lenguaje técnico) al ver esos miserables baklava y es que en la mesa había algún experto del mundo árabe que necesitó reanimación. Ni por tamaño ni por factura deberían presentar esto como baklava, aunque malo no estaba, porque no puede estar malo juntar hojaldre, pistacho y miel.
El té estaba muy bueno y no se debe perdonar.
La dolorosa en esta ocasión dolió de verdad, asi que mi recomendación es que para comer estos mejunjes de los hijos del profeta, os vayais a La Mezquita o a Lavapies que comeréis casi lo mismo y a mejor precio.
Para acabar, lamentar que halla cerrado un mítico restaurante armenio de la calle Ramón y Cajal que era de verdad de la buena, no muy caro y el tio que llevaba la sala era un maestro y muy majete. Una verdadera pena, la verdad.
Pues nada mandukas cuidado con estas fiestas navideñas y con los clavos que nos meten.

Posted by Lebortx in 17:42:16 | Permalink | Comments (6)